La mayoría de nosotros podemos detectar una auténtica sonrisa. Hay un algo diferente en ella.
Fue un médico francés, G. Duchenne de Boulogne, en la década de 1860, quien se tomó la molestia de estimular los músculos faciales con unas corrientes eléctricas, para descubrir exactamente lo que revela una sonrisa auténtica. Son dos músculos que trabajan juntos. El músculo cigomático mayor, que eleva las comisuras de los labios, y el músculo orbicular de los párpados que contrae los ojos en el conocido abanico de arrugas, también conocido como ‘patas de gallo’. Este último músculo es involuntario, por lo que la sonrisa ‘patas de gallo’ se considera una emoción espontánea real y se la conoce como la sonrisa de Duchenne.
Resulta que la cosa real tiene mucho poder. Este mes, en Observer Magazine, Eric Jaffe perfila algunos fascinantes efectos de una sonrisa sincera. Por ejemplo, un estudio de 30 años, publicado en el Journal of Personality and Social Psychology encontró que las mujeres que mostraban la sonrisa de Duchenne en el anuario de fotos de su universidad, tenían mayores niveles de bienestar y satisfacción marital tres décadas más tarde. Y en otro estudio publicado este año en la revista Psychological Science, llegó incluso más allá, al hacer una conexión entre la sonrisa y la longevidad. Hallaron que los jugadores de béisbol profesionales, que lucían sus sonrisas Duchenne en el anuario de fotos, parece que tuvieron una vida más longeva.
No estaría de más aprovechar estas navidades, cuando las cámaras y lo móviles apunten con sus flashes, para practicar la sonrisa más auténtica … parece que sienta bien.
- - Referencia: ScientificAmerican.com, 11 de diciembre 2010, por Christie Nicholson
- - Más información: Association for Psychological Science. Observer .

Realmente, cuando queremos saber si una persona miente o no, no estamos atentos a lo que dice, sino a la concordancia entre lo que nos "dicen" sus expresiones faciales, corporales y sus palabras.
ResponderEliminarEs verdad Nacho, cuando no leemos la expresión emocional tenemos problemas de entendimiento y vienen también los malentendidos.
ResponderEliminarSaludos
Pero hay que tener cuidado, hay muchas personas cuya inseguridad personal les impide desarrollar una sonrisa "consistente", lo cual no implica que estén mintiendo en absoluto. En el otro lado, hay verdaderos idiotas encantados de conocerse que se cuelgan la sonrisa bobalicona imperturbable y nos la meten doblada.
ResponderEliminarPues tienes mucha razón Santiago, y tambien es cierto que hay gente que no ha aprendido a interpretar ni una cosa ni la otra. :)
ResponderEliminarUn saludo